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EAT

Cómo lo que comes influye en la salud de tu cerebro 

Los alimentos que comemos influyen en el deterioro cognitivo. Una dieta variada, antiinflamatoria, rica en polifenoles y omega 3, ayuda a mantener la salud cerebral. 

Tiempo de lectura: 6 minutos
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“Eres lo que comes”, dice el refrán popular. Si somos lo que comemos, entonces, ¿el cerebro también es el reflejo de nuestra alimentación? Sí. Estudios confirman que los alimentos que ingerimos están estrechamente relacionados con el deterioro cognitivo, favoreciendo la aparición de enfermedades como la demencia o el Alzheimer. 

 

Dietas completas favorecen la salud cerebral

Michelle Crawford y Ngaire Hobbins, explican en su libro Better Brain Food que, cuando se trata de alimentación, la clave para la salud del cerebro no se encuentra en ningún alimento mágico o dieta restrictiva, sino en la interacción de los más de cientos de nutrientes que existen. 

El hecho de que la dieta mediterránea sea ampliamente estudiada por su relación en la prevención del deterioro cognitivo, se debe a su variedad de alimentos y a la combinación de macros y micronutrientes, que ya por separado son considerados como posibles factores de protección contra la demencia y síntomas de predemencia.

Well tips

Crawford y Hoggins recalcan la necesidad de consumir una dieta con suficiente proteína de alto valor biológico (como el huevo, el pollo o el pescado), pues el cerebro, al ser un músculo, la necesita para mantener su masa.

Así debería ser tu alimentación

Además de una dieta natural, variada y balanceada, es importante consumir alimentos con propiedades antiinflamatorias (frutos rojos, semillas, pescados grasos, aguacate,…). Y evitar aquellos que generan picos de glucosa, como los procesados o azúcares refinados, pues la resistencia a la insulina está relacionada con niveles elevados de marcadores inflamatorios.

La inflamación es responsable del deterioro cognitivo

La inflamación se manifiesta como obesidad, diabetes, cáncer, problemas cardiovasculares y, según investigaciones, también como Alzheimer y depresión

Estudios explican que la exposición prolongada de las células a las señales de daño, desencadena una respuesta pro-inflamatoria que conduce a una cascada neurodegenerativa. 

El papel de los polifenoles 

Las sustancias antioxidantes conocidas como polifenoles, elevan los niveles de BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro) que, entre otras funciones, ayudan a reducir la inflamación en el cerebro y actúan como un antidepresivo natural. 

Los arándanos, el romero, la cúrcuma, el café y el aceite de oliva virgen extra, son algunos alimentos que impulsan la producción de BDFN, pero como señalan Crawford y Hoggins, la clave para mantener la salud cerebral radica en mezclarlos y variarlos. 

 

El Omega 3, esencial para la salud cerebral

Y, al hablar de salud cerebral, es imposible no mencionar a los ácidos grasos omega 3  de los tipos ALA, DHA y EPA. 

Todos son esenciales para el cerebro, pero en especial destaca la neuroprotectina -un derivado del DHA- por sus propiedades neuroprotectoras frente al envejecimiento cerebral y a algunas enfermedades neurodegenerativas. 

Los autores del libro recalcan la importancia de obtenerlos en primera instancia de los alimentos y dejar como última opción el consumo de suplementos

Well tips

Algunos alimentos que contienen ácidos grasos omega 3:

  • ALA: semillas como la linaza, nueces, aceite de canola, vegetales de hoja verde. 
  • EPA y DHA: en aceite de pescado, en pescados grasos como el salmón, el atún, la caballa y las sardinas. Y, en menor cantidad, en carnes y aves alimentadas con pasto y en productos lácteos procedentes de vacas libres de pastoreo.

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